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viernes, 23 de mayo de 2014

lacapital.com.ar – 21 de mayo de 2014 – Argentina

El cigarrillo electrónico desata fuerte polémica sobre sus efectos en la salud

La venta de cigarrillos electrónicos está prohibida en la Argentina desde hace tres años pero eso no es impedimento para las personas que encuentran en este dispositivo un aliado para dejar de fumar, o para fumar menos. El e-cigarette, que tiene más de diez años de existencia, está tan vigente en el país que la semana pasada el Ministerio de Salud de la Nación se vio obligado a emitir un comunicado en el que expresa su preocupación ya que varias personas del ambiente artístico, político y periodístico se mostraron vapeando (algunos en televisión), lo que podría alentar su consumo.

Vapear es el término con el que se denomina el acto de “fumar” un cigarrillo electrónico que en realidad no produce humo sino vapores. Desde Salud, advirtieron que para este adminículo corren las mismas prohibiciones que para el cigarrillo común en cuanto a acciones de promoción y publicidad y por lo tanto no está permitido “fumarlo” a la vista de todos como lo que hicieron, entre otros, los periodistas Jorge Lanata y Beto Casella.


¿Salvavidas o demonio? El responsable del Programa Nacional de Control de Tabaco, Jonatan Konfino, reconoció que crece el temor de que el consumo de cigarrillo electrónico se naturalice. De allí la contundencia del comunicado de Salud: “Ante la aparición reiterada de personajes haciendo uso de cigarrillos electrónicos en ficciones televisivas que se emiten en horario central, se recuerda que la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) prohibió la comercialización de ese producto en el país en 2011 por considerar que no existe evidencia suficiente para concluir que sea una ayuda eficaz para dejar de fumar ni hay pruebas suficientes que determinen que es seguro para el consumo humano”.

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